05 diciembre, 2007

Como regalo de Reyes

Ha sido un momento indescriptible. Por lo que no me detengo, ya he dicho que no lo puedo describir. La cuestión es que al llegar a casa, esperando que un suculento plato descansara sobre la mesa con su particular humillo; he encontrado una caja. Era de Círculo, mi padre ha decidido suscribirse. Yo, particularmente, soy más de comprar los libros en esas pequeñas librerías que huelen a rancio. Pero el hombre, auspiciado por el llamativo folletín que aparecía en una revista, ha decidido hacer un pedido por correo. Cuando ha llegado a casa ya estaba abierto. La curiosidad mató al gato y la tentación... O sea, que lo he abierto yo antes. Y creo que ni en Reyes me he llevado una alegría tan grande (indescriptible, como apuntaba en líneas anteriores) La Sombra del viento, de nuevo en mis manos. Es como cuando vuelven a reponer Prety woman o el Guardaespaldas (Qué películas más bonitas, ¿no me podría pasar eso a mí? Ummm… no, claro que no. No soy cantante ni, …bueno eso, es igual) No se cómo mi padre ha llegado al libro, el es más de novelitas kiosqueras del oeste. Pero me ha hecho muchísima ilusión volver a encontrarme con la sombra de Julian Carax. Así que si no lo has leído aún, haz como yo y léetelo dos veces.

3 Comentarios:

El callejón de los negros dijo...

Leerlo dos veces es placer que pocos alcanzan. Es una gozada de libro. Y sobre la misma ciudad gocé también con La ciudad de los prodigios.

Saludos

Antonio

elputocriticón dijo...

pues igual le hago caso y me lo pillo un día de estos que mucha gente lo recomienda..

saludos!

el aguaó dijo...

Impresionante. Me impactó muchísimo y consiguió auparse a la cima de mis libros amados.

Llegará el día que me lo vuelva a leer... aunque ahora no. Es el último libro que he leído.

Un beso.