Hoy me han pedido que cubra el pleno de la diputación provincial de Sevilla. Han votado que retiran los honores y las distinciones a Franco y Queipo de Llano. “Con esta propuesta, la Diputación eliminará parte de su historia pre-constitucional” dice ABC.
La institución votó en su día que Queipo era un héroe que con pocos medios consiguió que el orden llegara a todos los pueblos de la provincia, para librarlos de las barbaries cometidas por los rojos. Por ello, merecía el honor de ser hijo adoptivo de la misma. Estas palabras se han rescatado de los archivos de la diputación para que sean borradas para siempre.
Del mismo modo, en 1946, se nombró a Franco presidente de honor de las diputaciones de España. Y en el 68 se le concedía la Medalla de Oro de la Corporación Provincial de Sevilla.
A partir de hoy estas distinciones se revocan atendiendo a las demandas de la ley de memoria histórica. Los cuatro grupos políticos han coincidido en que, tal y como dice el artículo 15 del citado texto, deben retirarse las menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación militar de la guerra civil y la represión durante la dictadura.
Los andalucistas han sido quizás los más rotundos “estos dos personajes son los máximos responsables de la represión y muerte de muchos sevillanos” y “merecen por tanto desposeerlos de lo que en un día se les entregó” añadía en pleno el señor Hurtado.
La derecha y la izquierda se pusieron por una vez de acuerdo “más vale tarde que nunca” apuntaba Eloy Carmona (PP); ya que esta revocación fue propuesta en marzo de 2001 por IU. Siete años después el área de cultura de la diputación la retoma y se vota con la unanimidad de todos. Por que todos deben cumplir la ley de memoria histórica.
Recordar, retener, no olvidar. Son acciones que se asemejan al concepto de memoria. Desenterrar las fosas comunes para que miles de cadáveres tengan nombre, apellidos y puedan ser velados por sus familiares ayuda a completar esa parte que falta en los anales del franquismo. Pero, aquí no estamos rellenando páginas en blanco. Estamos haciendo ralladuras y tachones.
La institución votó en su día que Queipo era un héroe que con pocos medios consiguió que el orden llegara a todos los pueblos de la provincia, para librarlos de las barbaries cometidas por los rojos. Por ello, merecía el honor de ser hijo adoptivo de la misma. Estas palabras se han rescatado de los archivos de la diputación para que sean borradas para siempre.
Del mismo modo, en 1946, se nombró a Franco presidente de honor de las diputaciones de España. Y en el 68 se le concedía la Medalla de Oro de la Corporación Provincial de Sevilla.
A partir de hoy estas distinciones se revocan atendiendo a las demandas de la ley de memoria histórica. Los cuatro grupos políticos han coincidido en que, tal y como dice el artículo 15 del citado texto, deben retirarse las menciones conmemorativas de exaltación de la sublevación militar de la guerra civil y la represión durante la dictadura.
Los andalucistas han sido quizás los más rotundos “estos dos personajes son los máximos responsables de la represión y muerte de muchos sevillanos” y “merecen por tanto desposeerlos de lo que en un día se les entregó” añadía en pleno el señor Hurtado.
La derecha y la izquierda se pusieron por una vez de acuerdo “más vale tarde que nunca” apuntaba Eloy Carmona (PP); ya que esta revocación fue propuesta en marzo de 2001 por IU. Siete años después el área de cultura de la diputación la retoma y se vota con la unanimidad de todos. Por que todos deben cumplir la ley de memoria histórica.
Recordar, retener, no olvidar. Son acciones que se asemejan al concepto de memoria. Desenterrar las fosas comunes para que miles de cadáveres tengan nombre, apellidos y puedan ser velados por sus familiares ayuda a completar esa parte que falta en los anales del franquismo. Pero, aquí no estamos rellenando páginas en blanco. Estamos haciendo ralladuras y tachones.

